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Salamanca: Escultura barroca española.

Actualizado: 2 abr 2023

Corregido y aumentado por Mariana Rey M.


En la presente publicación nos enfocaremos en la escultura barroca, enmarcada en la ciudad de Salamanca España, donde abordaremos los principales representantes de este género y que además están relacionados con la Semana Santa, ya que muchos de los pasos e imágenes que son parte de los desfiles procesionales, fueron realizados por escultores de esta época.


Las órdenes religiosas de la zona castellana en España adquirían para sus templos las esculturas de los mejores talleres para demostrar su fe y devoción, entre finales del siglo XVI y principios del XVIII terminaron por desarrollarse la imagen procesional y los pasos como hoy en día los conocemos, gracias a las cofradías (grupo creado por devotos para el desarrollo de obras de caridad y de actividades vinculadas a la advocación), en este tiempo se empezó a utilizar la madera como material principal, cabe destacar que el Renacimiento en los siglos XVII y XVIII no fue para la escultura religiosa española una interrupción, sino un cambio estético: la corriente espiritual gótica con influencia del arte flamenco. - Para profundizar en este tema visualiza la conferencia realizada en el Museo del Prado


1. Procesión de Semana Santa (1936). Pintura de José Gutiérrez Solana.


En lo que respecta a Salamanca, el escultor Pedro Hernández ha pasado desapercibido por falta de documentación sin embargo, se sabe que su padre, que llevaba su mismo nombre, fue ensamblador y carpintero, según consta en un documento de 1579 y en otro de 1601 figura como fiador del escultor Juan de Montejo en la obra del sepulcro de Santa Teresa de Jesús en el convento de la Anunciación de Alba de Tormes. Pedro Hernández otorgó testamento el 16 de febrero de 1663. Se declaraba mayordomo de la cofradía del Santísimo en la parroquia de Sancti Spiritus y miembro de otras hermandades piadosas de San Julián, San Martín, la Vera-Cruz y San Francisco el Real. Ordenaba ser enterrado en la iglesia de San Julián, en sepultura propia junto al altar de Santa Ana, donde yacía su mujer Ana de Medina. Tuvo un taller por donde pasaron: Miguel García quien como ensamblador y tallista importante, acabará colaborando con los mejores escultores salmantinos : Antonio de Paz, Jerónimo Pérez, Francisco Gallego y Cristóbal de Honorato. Su fama proviene más por ser maestro y otorgar enseñanzas artísticas a sus discípulos que por haber realizado tallas de grandes cualidades artísticas.

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Por otro lado encontramos a Bernardo Pérez de Robles escultor salmantino que migró y trabajó en Lima Perú. En 1672 donó el Crucificado de la Agonía a la Orden Franciscana, con el fin de instaurar en su capilla una costumbre que existía en los conventos franciscanos de Indias: rezar diariamente dos Credos al anochecer por los necesitados en el momento de la muerte, mientras tañía la campana “de la agonía”. En el inventario de bienes tras su óbito se encontraron varios crucificados que junto a los conservados lo acreditan como un especialista en este tipo de obras. Su estilo se encuadra en el barroco con una estilización formal clasicista propia del primer tercio del siglo XVII.


2. Cristo de la Agonía de Bernardo Pérez de Robles, 1671, propiedad de la V. O. T. Convento de San Francisco, Salamanca, España.


A finales del siglo XVII se establece en Salamanca región el taller de los Churriguera una familia que contribuyó en gran parte a definir lo que se conoce como barroco español del primer tercio del siglo XVIII.


Esta familia compuesta por: José de Churriguera (1665-1725) perteneció a una amplia saga de ensambladores de origen catalán; su abuelo paterno Josep Xurriguerra natural de Barcelona contrajo matrimonio con Isabel de Palomares hija de un carpintero que a su vez esto contribuyó a que se introdujera por completo en el ámbito de los retablistas madrileños.


Uno de sus hijos, José Benito era a sus 19 años cabeza del taller familiar y gracias a un concurso para el Túmulo de Maria Luisa de Orleáns, sobrina de Luis XIV y primera esposa de Carlos II Rey de España, fue nombrado arquitecto de la corte sin sueldo, este contrato lo lleva finalmente a Salamanca para realizar encargos de suma importancia como el retablo mayor de la Iglesia conventual de los dominicos de San Esteban promovido por fray Pedro Matilla, catedrático de teología en la Universidad de Salamanca. Para dicho trabajo le acompañan sus hermanos menores Joaquín y Alberto para labores de talla y ensamblaje.


De esta misma familia encontramos también a José de Larra Domínguez cuñado de José Churriguera, se estableció en Salamanca hacia el año 1700 y se convirtió en la figura clave del panorama escultórico salmantino de la primera mitad del siglo XVIII, compartiendo protagonismo con su discípulo Alejandro Carnicero, sobre el que ejerció gran influencia. Su obra, escasamente conocida, se caracteriza por la elegancia de sus figuras, de formas estilizadas y composiciones que huyen de los excesos barrocos, anticipando la estética rococó que experimentó su apogeo a mitad de la centuria.


2. Sillería de coro de la Catedral Nueva de Salamanca, proyectado por Joaquín de Churriguera y su hermano Alberto (1710-1733). La escultura es de José de Larra y Alejandro Carnicero. Fotografía José Luis Filpo Cabana.


3. Paso del Encuentro de Jesús con las hijas de Jerusalén 1714-1716. Obra de José de Larra Domínguez.


En 1714 realizó el paso del Encuentro de Jesús con las hijas de Jerusalén, para la Cofradía penitencial de Jesús Nazareno, compuesto originalmente de 8 figuras, actualmente sólo está compuesto de 5 tallas, (una talla es una obra escultórica hecha en madera o piedra).


Ese mismo año Joaquín de Churriguera es nombrado maestro mayor de la Catedral Nueva de Salamanca. Y junto a José de Larra, Francisco Antonio Martínez de la Fuente, Alejandro Carnicero, Francisco Esteban y Antonio Rodríguez se encargan de realizar las esculturas, sillería coral, tableros y tallas para la Catedral, en 1720, Larra también se encarga de las esculturas de la fachada de la Casa de Niños Expósitos y de la portería del convento de Agustinas Recoletas, también vuelve a colaborar con Alejandro Carnicero para hacer la decoración del retablo de Nuestra Señora de las Montañas de Cáceres y algunos los medallones decorativos de la plaza Mayor de Salamanca.


4. Medallón de Alberto Churriguera en la plaza mayor de Salamanca

5. Tres de los medallones de uno de los pabellones de la Plaza Mayor de la capital salmantina. Fotografía Manuel Laya.


Actualmente las imágenes y pasos que son utilizados en los desfiles procesionales de la Semana Santa provienen de autores reconocidos de la época como lo son: Alejandro Carnicero aunque no se sabe exactamente cuándo llegó a Salamanca se calcula que fue entre los años 1707 y 1708 donde se hace aprendiz de José de Larra Domínguez, después probablemente regresa a Valladolid y es hasta 1723 que hay datos de él debido a los grabados que realizó: San Pedro de Alcántara y el de San Avelino de los clérigos regulares de San Cayetano. En 1724 es contratado por la cofradía de la Vera Cruz para hacer una serie de pasos de Semana Santa, primero hizo un dibujo preparatorio de la Flagelación del Salvador, posteriormente en 1727 realizará el tema de Los Azotes.


Amalio Gombau obtuvo esta fotografía en 1928, "La Caña" era sacada en procesión por el gremio de los zapateros. Este paso, conocido como La Caña, Ecce Homo o el Balcón de Pilato, perteneciente a la cofradía de la "Vera Cruz", es un grupo escultórico de cuatro figuras: un Cristo, con manto de color púrpura y una caña en las manos a modo de cetro, flagelado y coronado de espinas, presentado al pueblo por Pilato mientras le sujetan dos Sayones. Uno de estos últimos, con la boca deformada y desdentada, es el causante del nombre por el que el grupo es conocido popularmente, “boca ratonera”. Actualmente es un paso cargado únicamente por hermanas.

La obra de Carnicero no es corta, en Salamanca también realizó medallones y tableros para la Catedral Nueva, medallas, obras en sillería, esculturas de San Miguel Arcángel y San Juan Bautista para la iglesia de la Vera Cruz. En la iglesia de San Román hizo una imagen de la virgen del Rosario y un Niño Jesús, fuera de Salamanca hizo otros trabajos para Catedrales y conventos en Valladolid y Murcia.


8. San Miguel venciendo a Lucifer, 1736-1737, obra de Alejandro Carnicero. Imagen del sitio web Domus Pucelae.


El Valenciano Felipe Corral quien realizó en 1714 una magnífica talla de la Virgen de los Dolores para la Cofradía de la Vera Cruz, la obra fue realizada en Madrid y llegó a Salamanca con un recorrido procesional parando en los pueblos del trayecto y depositándose, a su llegada, en San Francisco el Real hasta que se concluyeron las obras de la capilla. También es necesario mencionar las técnica del policroma de Luis Salvador Carmona y los antecesores Esteban de Rueda y Juan de Valmaseda ambos durante el siglon XVI


Luis Salvador Carmona participó en los trabajos escultóricos del nuevo Palacio Real de Madrid en 1746, se le encargó junto a otros autores una serie de mascarones, modillones y trofeos para la fachada del Palacio, en Salamanca su obra abarca a El Cristo recogiendo Sus Vestiduras del antiguo Colegio de Jesuitas, el Santo Domingo del convento de San Esteban, el grupo de Transverberación de Santa Teresa en el convento de las Carmelitas de Abajoy y Nuestra Señora de los Dolores (Piedad) realizada en 1760, la cual destaca por la anatomía de Cristo y la dulce expresión de dolor contenido de la Virgen, también es utilizada en los desfiles procesionales de Semana Santa junto con la imagen religiosa de Nuestro Padre Jesús Flagelado, que fue realizada para la sacristía de la Clerecía y destaca por su anatomía.


9. Nuestra Señora de los Dolores (Piedad) (1760). Imagen del sitio web Jesuario blogspot.


Por último, es pertinente concluir con los creadores contemporáneos de imágenes y pasos, su importancia radica en que son parte de los desfiles procesionales de Semana Santa y conviven esos días con las creaciones de los destacados personajes mencionados anteriormente, haciendo que la unión de varios siglos, estilos y autores convivan entre sí.


En esta gran Fiesta de Interés Turístico Internacional es testiga de una creación artística única que en muchos casos han sido restauradas con el paso de los años por artístas contemporáneos, algunos de ellos son:


1.- Francisco Gonzáles Macías que en 1942 tallo el grupo escultórico del Santo Entierro, compuesto por 7 figuras: José de Arimatea y Nicodemo portando el cuerpo de Cristo, San Juan consolando a la Virgen, una mujer mayor con un ánfora y María Magdalena, también en 1947 realizó la última reforma al paso de La Caída, la cual está conformado por 5 imágenes, presentando a Cristo caído con la cruz ayudado por Simón de Cirene, la Verónica arrodillada que acaba de sacarle el rostro, un sayón y un soldado, en el mismo año realiza la imagen de Nuestro Padre Jesús ante Pilatos y es restaurada en 2009.


10. La Caída. Fotografía Heliodoro Ordás.


2.- Mariano Benlliure de Gil, realizó la imagen de Nuestra Señora de la Soledad en 1941, aunque la perfeccionó en 1943 en Madrid y en 1960 se adornó el rostro de la Virgen con unas lágrimas de brillantes, su manto negro es bordado en plata, cabe destacar que es una de las imágenes más veneradas en Salamanca.


11. Nuestra Señora de la Soledad (1841). Imagen del sitio web Jesuario blogspot.


3.- Enrique Orejudo empieza sus obras en 1988 con la talla de La Palabra de Dios, representada por una Biblia abierta, en 1990 talla con estilo castellano a Nuestra Señora del Silencio y en 1991 realiza al Santísimo Cristo Yacente de la Misericordia, tallado en madera de abedul, al estilo de la usanza castellana, en 2008 es restaurado por él mismo para rebajar su peso y aclarar la policromía.


12. Nuestra Señora del Silencio (1990). Fotografía cedida por Isi Romero a la Hermandad del Silencio.


Por último, hablaremos de Antonio Malmierca Zuñiga, quien talló la imagen de Nuestro Padre de Jesús del Vía Crucis en 2007, representa a Cristo condenado a muerte y, terminamos con El Santísimo Cristo de la Humildad, obra de Fernando Mayoral, bendecido en diciembre del 2017.


13. Procesión del Vía Crusis, Paso del Vía Crusis (2007). Fotografía: JOTA


Bibliografía:


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López, B. R. (1997). Aportaciones a la vida y obra de Alejandro Carnicero, escultor del siglo XVIII en Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología: BSAA. Tomo 63, Pp. 427-440. Consultado en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=67604


Rodríguez, G. De C. A. (1971). El escultor indiano Bernardo de Pérez Robles en Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología: BSAA. Tomo 37. Pp. 311-325. Consultado en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2707701


Urrea, F. J. (1983). Revisión a la vida y obra de Luis Salvador Carmona en Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología: BSAA. Tomo 49. Pp 441-454. Consultado en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1960246


https://semanasantasalamanca.es/






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