Arte efímero, arte eterno. Land Art , New Media y la hiperconectividad desde paisajes remotos

Actualizado: 2 de oct de 2020



“Esta pequeña teoría es tentativa y podría ser abandonada en cualquier momento. Las teorías, como las cosas, también son abandonadas. Que las teorías son eternas, es dudoso. Las teorías que se han desvanecido componen el estrato de muchos libros olvidados.”

Robert Smitson, “A provisional Theory of Non-Sites, 1968[1]


En “Imagen de Yagul” de la serie Silueta Works in México (1973-1977)


Ana Mendieta, Imagen de Yagul, 1973. Fotografía- Impresión cromogénica.

Colección San Francisco Modern Art Museum.



El cuerpo desnudo de Ana Mendieta (Cuba, 1948-EUA, 1986) yace inmóvil en una de las tumbas excavadas que forman parte del sitio arqueológico que lleva el nombre de la obra, en la localidad de Tlacolula, en el estado de Oaxaca (México)



. Sitio arqueológico de Yagul, Tlacolula, Oaxaca, México, 2018. Foto: Berenice Pardo



Sin embargo, la descripción de la obra forma una imagen en nuestra mente, posterior a la interpretación de la escena que se percibe en la fotografía con la que la documentó. Es decir, a primera vista, nada es lo que parece, pues las formas, que normalmente insinúan una figura, quedan disueltas en el paisaje. Acaso se distinguen unas manchas claras que se descubren a través de unas ramas y flores blancas, todo enmarcado en un espacio que parece haberse creado intencionalmente, por debajo del nivel de la tierra.


En la obra de Mendieta, la relación con la naturaleza es siempre estrecha, casi simbiótica; se mimetizaba con el entorno, física y simbólicamente, ya sea a través del camuflaje o mediante la intervención del espacio, dejando a su paso figuras, como signos, que servían de elementos totémicos con los que conectaba espiritualmente. Fundirse en el paisaje, con el paisaje, expresaba una postura moral, ética y política como respuesta ante el drama de su mundo personal y del mundo que la vio nacer y partir. Cuando vemos la fotografía del sitio arqueológico de Yagul, imaginamos el cuerpo de Ana tendido en algún rincón, formando parte del todo, pero sin dejar de ser una anomalía dentro del orden que ha retomado la naturaleza en aquel sitio abandonado hace centurias.


El Land Art o Arte de la tierra es un movimiento estético que se desarrolló durante la década de 1960 y cuyo nombre acuñó Robert Smithson.


Robert Smithson. Amarillo Ramp. 1793, Lake Tecovas, Amarillo, Texas



Junto con su pareja, la artista Nancy Holt, ambos recorrieron largos caminos en tierras casi indómitas, alejados de la esquizofrenia urbana, para crear formas, paisajes y nuevas configuraciones espaciales en la naturaleza.